martes, 16 de noviembre de 2010

Debate sobre la inmigración en España





Aquí tienes una página donde puedes ampliar la información sobre el tema al tiempo que te preparas para hacer el debate.

http://sauce.pntic.mec.es/jotero/Ejercicios/opinas/4opinalilega.htm

miércoles, 10 de noviembre de 2010

DIARIO DE UNA ESTUDIANTE

Lunes, 14 de octubre:
Estoy harta de los exámenes. Me he pasado todo el fin de semana estudiando, sin poder salir por la noche. El sábado todos los de mi grupo fueron a la discoteca. Se lo pasaron muy bien como pude comprobar después en el facebook, colgaron todas las fotos. Mientras ellos conocían un montón de gente yo estaba encerrada en casa estudiando para el examen de matemáticas de hoy, que por cierto, no se porqué estudie tanto, no me ha servido de mucho, el examen me ha ido bastante mal. El miércoles nos dan la nota. Si suspendo este examen me suspenden la preavaluación.
Voy a estudiar sociales, porque mañana tengo un examen de la guerra civil española. La historia se me da bastante bien, aunque no me gusta mucho este tema.

Martes, 15 de octubre:
Hoy he tenido el examen de sociales, creo que me ha ido bien, pero no estoy muy segura. Antes del examen he discutido con Dani, esto no me ha ayudado mucho a la hora de hacer el examen. Pero en este momento no me importa el examen, lo único que me importa en estos momentos es hablar con Dani y pedirle perdón. Llevamos juntos casi ocho meses y no quiero echarlo todo a perder por una simple discusión sin importancia. Lo quiero muchísimo y necesito tenerle a mi lado para estar bien.

Miércoles, 16 de octubre:
Hoy nos han dado la nota de matemáticas. ¡No he suspendido! Estoy muy orgullosa de mi nota. He sacado un seis. Después de todo, me sirvió de algo el fin de semana encerrada en casa sin salir de fiesta. Todos mis otros amigos que salieron de fiesta han suspendido.
Aún no he podido hablar con Dani. Le he enviado un mensaje al móvil para quedar i arreglar las cosas, pero no me lo ha contestado.
No me puedo concentrar en los exámenes estando mal con Dani.

Jueves, 17 de octubre:
Le he enviado cinco mensajes, le he llamado cuatro veces al móvil, pero lo tiene apagado. ¡Me estoy empezando a preocupar mucho! ¿Y si no quiere saber nada mas de mi?
No creo que olvide estos ocho meses así de rápido, o puede que ya me haya encontrado una substituta. No podría verlo con otra que no fuese yo.
Con todo este lio no he podido estudiar demasiado para el examen de mañana, de biología.

Viernes, 18 de octubre:
¡Me ha llamado! ¡Por fin me ha llamado! Se ve que la tarde después de pelearnos se les estropeó el móvil y durante estos días ha estado en la tienda, por eso lo tenia siempre apagado cuando lo llamaba.
Cuando ha encendido el móvil le han llegado por lo menos veinte mensajes mios, de las llamadas perdidas y de los sms que le escribí. Me ha pedido perdón por no haberme dicho nada en estos días y por hacerme pensar que pasaba de mi. Me arrepiento tanto de haber pensado todo eso de él, me ha demostrado que no es así.
Después de perdonarme con el he echo el examen, me ha ido bastante bien creo, gracias a él que me ha dado su apoyo.
Ya se han terminado los exámenes por ahora. Este fin de semana pienso salir con todos y celebrarlo, porque a pesar de todo no he suspendido ninguno.



Judith Colom

lunes, 8 de noviembre de 2010

diari

DIARIO


7 de setiembre, 2009.


Hoy es el primer día de tercero ESO. La vacaciones han sido una mierda, me han robado la cartera y se me a muerto el abuelo. Estoy semi-preparado por el curso, no tengo ni libros, agenda, estuche.. no tengo nada. En mi casa estamos en banca rota, nos han embargado el coche y el perro y también a venido los de la seguridad social a buscar a mi hermana.

He terminado el día y a sido como siempre. Me han expulsado 3 veces por pegar a un niño muy burro y por fumar en clase.

Me e ido al Plus a robar con mis amigos tres botellas de whiskey y nos la hemos bebido en clase de educación física, el profesor no se a enterado. He llegado a casa he cenado y me e puesto hacer los deberes y a dormir.


8 de setiembre, 2009


Hoy me he saltado la primera clase y he ido a los jardines a fumar con los amigos, nos han pillado los mosos , pero hemos logrado escapar. He llegado a la segunda clase y nos han puesto un examen, por suerte tengo un siete. Hemos terminado las clases antes porque el profesor estaba en el hospital.

A la tarde nos han echo un charla sobre la droga, y al final de la clase los mosos nos han registrado las bolsas porque sabían que nosotros vendíamos drogas, pero por suerte me lo había olvidado en casa.


10 de setiembre, 2009


Ayer no pude escribir el diario porque estaba enfermo y no hice nada , todo el día jugando a la PS3, haciendo deberes y todas esas cosas que hacen los enfermos. Hoy no he echo gran cosa porque aun me hacia daño la cabeza y lo único que he echo a sido dormir la mayoría de la horas en clase. He salido por la tarde y he ido con los amigos en el cine a ver un película , pero nos han echado porque hacíamos mucho ruido.


11 de setiembre, 2009


De repente a venido mi perro en mi habitación y se me a comido el diario, pero e vuelto a empezar otro.

He llegado al instituto y el director me a dado una carta, la he abierto y he leído que me pondrían en una escuela de menores, yo me enfadado tanto que cogido al tabla y al e tirado por la ventana.

Y ahora se me han pasado la ganas de escribir por lo tanto este diario queda censurado.

PAU MAZA AGULLÓ

DIARIO DE UNA ESTUDIANTE

DIARIO DE PAULA

LUNES 9 DE MAYO DE 2010
Querido diario, estos días estoy un poco preocupada por mi madre. Desde que mi padre murió que no levanta la cabeza. Sé que es difícil para ella pero si Mónica y yo lo hemos “conseguido” ella debería empezar a hacerlo. Pero aún que sé que tiene que salir de esta, no me gusta nada verla sufrir. Por las noches no duerme, tiene unas ojeras que dan miedo, casi no come, está adelgazando mucho, y suerte que la abuela viene cada día y nos ayuda con la casa, porque sino estaría hecha una porquería. Me parece que mi madre tendría que salir, que tendría que llamar a sus amigas y volver al trabajo. Al final la van a despedir, pero a ella le da igual, todo le da ya igual.
Mis padres estaban muy unidos y al morir mi padre, mi madre se siente sola aun teniéndonos a nosotras. Con nosotras se hace un poco la valiente y nos dice que por la mañana va a comprar, pero sabemos que la comida la trae la abuela.
Me voy al colegio que tengo un examen de literatura. Espero poder escribir por la tarde.
Al final he podido, he terminado los deberes y ahora tengo un ratito. Creo que el examen me ha ido bien, pero los profesores me ponen muchos deberes y por la semana que viene tengo 4 exámenes. Con mis amigas tampoco van muy bien las cosas, también es por mi padre. Desde que él murió nadie de mi familia es igual, pero mis amigas no lo comprenden, no saben lo que es perder a un padre y intentan deshacerse de mi, como si ya no pudieran contarme las cosas, como si no supieran como tratarme y en vez de hablar conmigo se limitan a dejarme de lado. Suerte que Carlota aun me habla y no es como las demás. Siempre había sido el bicho raro de la clase, pero desde que mi padre no está, ella me ayuda un montón. Nadie sabía nada de ella hasta que empezó a sentarse conmigo cuando estaba sola en el comedor y me explicó su historia. Su madre murió cuando tenía 13 años y sabía por lo que yo estaba pasando, y su experiencia me ayudó. Creo que se la tendría que presentar a mi madre. Tal vez la traiga a casa un día de estos.
Buenas noches! Mañana te cuento más que voy a cenar.

MIERCOLES 11 DE MAYO DE 2010
Querido diario, suerte que te tengo a ti para contarte mis cosas, a Carlota también se las cuento pero no la quiero agobiar mucho con mis historias familiares, ya me ha ayudado demasiado. Ayer vino a casa y le contó su historia a mi madre. Por eso no escribí, estuvimos toda la tarde hablando y por un momento mi madre volvió a ser la de siempre, pero cuando Carlota se fue las cosas volvieron a la normalidad. Pero no del todo, esa noche mi madre cenó y esta mañana ha desayunado más que de costumbre. Creo que mi madre empieza a ver la luz, hoy también se ha puesto una ropa que no era la de estar por casa. Parecía que iba a salir, pero al final no lo ha hecho, pero bueno ha avanzado bastante, cuando la abuela la ha visto casi llora de la emoción. Hoy parecía que fuera otra. Estoy muy contenta y espero que esto dure. Hoy haremos una buena cena para todas y empezaremos a hablar como hacíamos antes. Hablaremos del colegio y de cómo pasaremos el fin de semana. Espero que esto que he dicho no sea más que un recuerdo, quiero que todo sea como antes. Aunque igual, igual no será, pero lo más parecido que pueda ser. Hasta mañana. Ya te contaré como ha ido.

JUEVES 12 DE MAYO DE 2010
Querido diario, ayer por la noche mi recuerdo, más o menos, volvió a ser verdad. Nos sentamos las tres en la mesa y empezamos a hablar. No hablamos mucho y no de los temas que yo creía pero mi madre nos prometió que empezarían a cambiar las cosas. Que aunque papá no estuviera la vida seguía y por él lo teníamos que conseguir, él no quería que estuviéramos mal, al contrario. Dijo que un día de estos llamaría al trabajo para que le dejaran volver, que le quitaran la baja. También dijo que llamaría a Laura, su mejor amiga, para salir, porque estos últimos meses habían hablado poco, y por teléfono, pero dijo que tenía ganas de hablar con ella personalmente. Creo que dentro de muy poco lo habremos conseguido y todo será como antes.
Hasta mañana!

MARTA OLIVA ALBERT

DIARIO DE UN ESTUDIANTE

4 de septiembre: Este año empiezo una nueva vida. A mi padre le han ascendido y nos hemos tenido que trasladar toda la familia a una nueva ciudad: Barcelona.
5 de septiembre: Hace como quince días que no veo a mis amigos, son tan importantes para mí…
6 de septiembre: Estoy muy nervioso, me pregunto cómo será mi primer día de clase…Cómo va a ser aquí la gente? Deséame suerte amigo
7 de septiembre: Hoy ha sido el primer día de clase. No conocía a nadie. Soy demasiado vergonzoso…Hay una chica que se sienta en la primera fila que es muy bonita. Se llama Amaia, pero tiene novio, y este tiene pinta de delincuente.
9 de septiembre: En clase de física me ha tocado hacer el experimento con Amaia, la chica bonita. Hemos estado hablando. Me parece que es la primera persona de este instituto con la que he mantenido una conversación de más de tres frases. Amaia es perfecta, creo que me he enamorado. Qué tonto soy…He investigado y sé que su novio, el macarra, se llama John.
10 de septiembre: Todo ha pasado a la hora del patio, John y tres amigos suyos que también llevaban las mismas pintas que él, me han acorralado en un rincón del patio. John hablaba fuerte, con claridad, con un tono de voz imponente y obedecedor: “como te vuelvas a acercar a mi chica te las vas a tener que ver conmigo chavalín”
11 de septiembre: Al salir de los cambiadores del gimnasio, me he encontrado a Amaia. Se ha puesto a llorar en mis brazos. Estábamos solos, y he intentado consolarla. La causa de su desconsolación ha sido la diferencia de caracteres de John y ella. No soporta que sea tan prepotente y que tenga vicios malos como el de fumar, solo para creerse superior. Pero está enamorada. Supongo que John tiene suficientes contactos en el instituto como para enterarse de que Amaia y yo habíamos tenido aquella conversación. Por la tarde, al salir del instituto, alguien seguía mis pasos de regreso a casa. No me he atrevido a girar la cabeza. El miedo se ha apoderado de mí. Entonces le he visto, John ha sacado una navaja y me la ha puesto en el cuello mientras decía: “Te advertí de lo que pasaría si volvías a mirar a Amaia. Veo que no me has hecho caso…Supongo que debe ser porque no sabes lo loco que estoy y lo peligroso que puedo llegar a ser.” Su puño ha golpeado mi cara y me ha empezado a salir sangre de la nariz. Me ha dado una paliza y me ha llamado imbécil, y un montón de cosas más. He llegado a casa con toda la cara morada, y le he tenido que decir a mi madre que me he caído por las escaleras
14 de septiembre: Durante todos estos días, he estado evitando a Amaia, ella cree que estoy enfadado. No quiero que piense eso de mí, pero no puedo decirle nada porque Jack se enteraría y volvería a torturarme, ahora ya sé que aquel chico es demasiado peligroso. Todos los días ando por el pasillo intentando no encontrarlo. No tengo amigos, nadie con quién hablar. Sólo tenía a Amaia, y mi cobardía hará que la pierda para siempre
15 de septiembre: Me han vuelto a pegar. Hoy no era John sólo, eran todos sus amigos unos me sujetaban, otros me golpeaban y otros me gritaban todos los insultos que puedas imaginar. No sé por que lo han hecho, hoy no he hablado con Amaia. Creo que ha sido por pura diversión. Esto empieza a darme miedo. Creo que el único amigo que tengo ahora eres tu. Me pregunto hasta cuando durará ésta pesadilla.
1 de Octubre: Es curioso cómo las cosas pueden llegar a cambiar tanto en un simple mes. A Johnack lo internaron en un reformatorio, ya se había metido en demasiados líos. Le estará bien pagar por ello. Le odio, le odio como nunca antes he odiado tanto a nadie. Sus amigos ya no me miran mal ni se ríen de mí. Es más, ahora se han convertido en mis amigos, y he visto que en el fondo son buenas personas. Amaia, ahora es mi chica. Somos felices.
Quiero agradecerte todo este tiempo que has estado escuchándome en los momentos que más sólo me sentía. Y también quiero que sepas diario, que has sido una de las cosas más importantes de mi vida


CLÀUDIA BOCHACA SABARICH

El misterio de la escuela. (Basado en la redaccióm: Diario de un estudiante)

2 de octubre de 1907:

La escuela sigue cerrada. Mi padre me dice que los amos pronto aceptarán la petición de traer un nuevo profesor. Pero de momento, todavía me queda mi lápiz y mi cuaderno con el que puedo seguir estudiando. Llegaré a ser profesor, no quiero ser minero.


3 de octubre de 1907:

No ha venido ningún maestro. Todo el mundo está muy enfadado. Las fichas con las que pagan a mi padre cada día valen menos, apenas nos llega para comer. Mañana se van a reunir los amigos de mi padre, tienen que decidir algo muy importante, ¿hablarán quizás del nuevo profesor?


4 de octubre de 1907:

Me temo que no era para hablar del maestro. Quizás ahora se pueda solucionar todo. Hoy nadie ha ido a trabajar, creo que están en huelga. Mi maestro me lo solía explicar todo, pero ahora que no está somos invisibles, como si no estuviéramos.


5 de diciembre de 1907:

No he tenido ningún maestro des de entonces. Los mineros están muy desesperados, no hay nada que comer. Los amos no quieren darnos nada y mis padres no aguantan más. Creo que pasará algo. Me gustaría tener un amigo al que contarle lo que siento, pero murió, creo que de hambre, yo lloro todos los días. Es mejor no decir nada a nadie, todo el mundo tiene ya suficientes problemas.
Ahora que tengo un nuevo lápiz escribiré más pequeñito para que me dure más que el anterior.


8 de diciembre de 1907:

Hoy me he despedido de la escuela, todos han decidido marchar a la ciudad. Tenemos un largo camino, de seis o siete días, por las noches intentaré hacer cuentas, para que no se me olviden. Nunca he visto una ciudad, ¡Quizás habrá escuelas, libros, lápices! ¡Me gustaría tanto ver una de verdad! ¡Por fin veré el mar! ¡Tengo tantas ganas!
Mi padre está preocupado, todo el mundo lo está, y lo entiendo, mi vecina también ha muerto.


13 de diciembre de 1907:

Cuando llegamos a la ciudad, nos dijeron que esperáramos aquí, en esta escuela. Me encanta. ¡Nunca había visto tantos libros juntos! Todo me gusta, estamos todos juntos, no pasamos frío y una de las cosas más impresionantes. ¡He visto el mar! ¡Es muy grande y bonito! Las olas nunca paran, parece que sea un Dios quién las mueva.
Por mala suerte solo estaremos aquí por unos días, hasta que lleguen los amos.
20 de diciembre de 1907:

¡Yo quiero una escuela como esta!
Hoy va a pasar algo. Se van acercando al puerto muchos barcos con soldados. Algunos de la ciudad nos apoyan, pero otros nos miran como extraños. Nosotros no queremos quitarle nada a nadie, solo queremos un poco de comprensión, hace días que no comemos.
Muchos tienen miedo porque nadie se explica para que hace falta tantos soldados.


21 de diciembre de 1907:

Creo que será mi último día en la escuela Santa María de Iquique.
Los soldados rodean la escuela y el general nos ha dicho:

“Sois vagos y maleantes,
Robáis a la patria, sois traidores,
Dejar de inventar tanta miseria
E iros sin protestar
Que por más que pidáis,
Nada obtendréis,
Ir saliendo de la escuela,
Porque sino lo sentiréis.”

El Rucio, amigo de mi padre le ha contestado:

“ Seguiremos esperando,
Así nos cueste,
Porque no somos animales,
Levantaremos el puño alto,
Y el mundo lo sabrá, se lo prometo.”

El general le disparó y solo puedo oír gritos, tiros, lamentos, muerte.




Si un niño jugara a buscar tesoros en la escuela de Santa María, que encontraría?
Yo encontré el diario, de un profesor, o de uno de los 3600 asesinados.


(Las fechas y la historia son verídicas.)

David López

martes, 26 de octubre de 2010

SONARON TODAS LAS ALARMAS DE LA CIUDAD!

Eran las dos de la madrugada, me levanté de repente por culpa de un ruido muy fuerte que venía de la calle. Me levanté y abrí la ventana para poder averiguar lo que estaba pasando. Lo que me había levantado de la cama era la alarma de la tienda de al lado de mi casa, al principio me asusté un poco porque pensé que habían entrado a robar, pero al mirar a través de la ventana pude descubrir que no solamente era esa alarma, sino que estaban sonando todas las alarmas de las tiendas, museos, cines... de todas la calles que mi vista alcanzaba, pero suponía que estaban sonando en toda la ciudad.

La gente empezó a salir a la calle, a los balcones, por las ventanas... para poder averiguar lo que estaba ocurriendo. El problema es que nadie sabía nada, todos estábamos igual y no había ni rastro de la policía ni de ninguna autoridad a quien poder preguntar lo que estaba ocurriendo.

Al cabo de dos horas de sonar continuamente las alarmas cesaron y pude volver a la cama, pero no pude dormirme asta pasadas unas horas, me inquietaba la idea de no saber la razón por la cual todas las alarmas habían empezado a sonar a la vez.
Por la mañana siguiente todos los periódicos hablaban de la misma historia, pero todos decían distintas causas: algunos decían que era a causa de un fallo en el circuito eléctrico, otros daban distintas soluciones, pero ninguno coincidía. Supuse que nadie había podido explicar lo que realmente había sucedido.

Ahora, después de unos cuantos años, la gente de la ciudad cuenta esta historia , pero cada uno la termina como quiere, se ha convertido en una leyenda urbana.


Judith Colom

lunes, 25 de octubre de 2010

Quería dejar de soñar (sonaron todas las alarmas de la ciudad)

Primera alarma; (1:33 de la noche) La historia solo hacía que empezar. La joyería de mi barrio empezó a emitir su típica alarma que cada año oíamos. No era ni mucho menos inusual. Los ladrones de pacotilla intentaban asaltarla, nunca lo conseguían ; obviamente. Solo los pobres ignorantes lo intentaban, pues la joyería tenía más de tres cámaras en cada esquina, un guardia de seguridad y un detector de movimiento. Me levanté de la cama y fui a observar, nada ocurría, no había nadie en la calle. Ni el guardia. Ni ladrones. Me volví a la cama.

Segunda alarma; (2:35 de la noche) Sonó en la tienda de ropa. ¿Me estaba volviendo loco? La alarma de la joyería no paraba y cada vez más fuerte, y no era suficiente que empezó otra, los ladrones se habían puesto de acuerdo? Me levanté de nuevo, fui al balcón y miré hacia la tienda de ropa, nadie había allí. ¿Tenía que llamar a la policía? Hubiera sido bueno opción, pero decidí volver a la cama y ponerme tapones, las alarmas eran muy molestas.

Tercera alarma; (3:40 de la noche) Era una especie de broma surrealista? ¿Era todo un sueño? Me pellizqué y me dolió, no era un sueño.
- ¿Madre lo oyes? ¡Madre! ¿Estáis despiertos? ¿Dónde estáis? ¿Podéis oírme? ¡Qué alguien conteste por favor!
Me dirigí al balcón, nadie se veía.

Todas las alarmas; (3:43 de la noche). No se veía a nadie en el balcón. Yo gritaba y gritaba, pero las alarmas ganaban a mi voz. Era inútil. Bajé las escaleras y salí a la calle. Todo estaba cerrado, ni rastro de ninguna persona o animal.
- ¡Por favor! ¿Dónde estáis? ¿Por qué me hacéis esto?
Me calmé, mi voz interior quería seguir la lógica. Pero no tenía. Nada de eso tenía lógica. ¿Me iba a morir? No, o eso creía; o me gustaba creer. Volví a subir al edificio, allí estaría seguro. Nadie me oiría. ¿Cómo me iban a oír? Las alarmas retumbaban en mi cabeza. Cada vez sonaban más y más fuertes. ¿Qué me pasaba? Encendí el televisor, estaba en negro. Estaba maldito, ese iba a ser mi fin. Estaba muy asustado, cuando oí algo del televisor. No podía oír que era. De golpe las alarmas empezaron a cesar, esa voz tan familiar se oía cada vez más claramente. Aquella voz era de mi madre. Aquella voz me estaba gritando.
- ¿Qué te pasa Max?
Me desperté. Todo había sido un sueño. Gracias a Dios.
- ¡Mamá! ¡Nunca vuelvas a desaparecer!
- ¿Por qué hijo? Mamá siempre estará aquí. Ahora duérmete.
Nunca lo había pasado tan mal. Fue mi peor pesadilla. Estaba muy agotado. No tardé mucho en dormirme.


5:32 de la noche, me desperté. No podía dormir. Me levanté i fui a observar el balcón. Todo tranquilo, demasiado tranquilo. La alarma de la joyería empezó a sonar, no había guardia de seguridad.

SONARON TODAS LAS ALARMAS DEL MUSEO

EL ROBO

El plan estaba hecho, tenía que ser el robo perfecto, cuando apareció ella. Melena morena, ropa arrapada y botas con talón. Cuando la vimos bajar de su moto ya sabíamos que no podíamos empezar. El plan se aplazaba. Era la ladrona más famosa entre los ladrones del país. La policía de tres países la buscaban por robo, pero nunca la habían cogido.
Cuando la vimos bajar de la moto nos preguntamos: ¿cómo ha sabido nuestra intención? Entonces empecé a pensar que tal vez entre nosotros hubiera un espía, cómplice suyo. Se había parado ahí en medio para que la viéramos y tuviéramos que esperar a otra oportunidad. ¡Quién sabe cuándo sería!
Por el auricular avisé a todos del suspenso de la operación. Nos reuniríamos en el almacén. Cada uno por una ruta distinta fuimos hacia allí. Yo era en esos momentos el cabecilla de la organización. No confiaba en nadie, ni en mis hombres y claro estaba que hacía bien. Hablamos sobre Matilde, la ladrona. Nadie se lo explicaba. Alguien tenía que ir a hablar con ella. Ese era yo. Mis hombres me acompañaron con el coche, y me dejaron en el centro de la ciudad. Des de una cabina de teléfonos la llamé. Tenía su número, antes habíamos sido cómplices, hasta que me falló. Me dejó solo. No esperó y no dudó en huir sin mí. Nunca supe nada de ella, ¿se escondía?, hasta esa mañana, cuando bajó de su moto. Me cogió el teléfono y al oír mi voz, noté que tenía miedo. Aunque fue difícil quedé con ella para hablar.
Fue en una habitación de hotel, llamé a la puerta y vino a abrirme. Entonces le miré y… tenía una cicatriz en medio de la cara. Su rostro no era el mismo, pero conservaba aún su belleza. La cicatriz no había afectada a sus facciones casi perfectas. La miré a los ojos y vi que estaba muy asustada. Nunca antes la había visto así. Me pidió perdón, pero no la escuché, estaba llorando. Se arrepentía de verdad, pero no podía perdonarla así como así.
Tenía que ser frío y le pregunté cual era el motivo por el que estaba allí, por el que había fastidiado mis planes. No me contestó y me tuve que ir. No la podía reconocer, tenía mucha rabia en mi interior, yo la había querido mucho y volverla a ver me afectó un poco. ¿Qué le había pasado?
Me reuní con mis hombres, la reunión con Matilde no había servido de mucho. Volvimos a hacer el plan, y esta vez saldría bien. Tenía que robar un cuadro, estaba en la planta baja del museo, trabajo fácil. Tenía 30 segundos para cogerlo. Entré y cuando me sonó la alarma del reloj. Era mi turno, en esa sala no había nadie, todos se pensaban que había un equipo de limpieza. Lo cogí, y me dispuse a salir, pero había un policía viniendo hacia allí, se había dado cuenta. Me iba a pillar, cuando de pronto apareció ella. Estaba detrás de mí. Me volvió a pedir perdón y me dijo que esta vez no me iba a dejar solo, que me iba a ayudar. Que la otra vez, había sido víctima de un chantaje y como yo me escapé le cortaron la cara. Pensé que no teníamos escapatoria, pero ella abrió en el techo una trampilla, siempre me iba a sorprender y salimos por ahí. Pero con la mala suerte de que sin querer pisé uno de los rayos láser que cruzaban la sala. En ese momento sonaron todas las alarmas del museo.

MARTA OLIVA ALBERT

SONARON TODAS LAS ALARMAS DE LA CIUDAD

Sonaron todas las alarmas de la ciudad, hecho normal que sucedía cada mañana en aquel territorio cosmopolita. La diferencia era que aquel día ni eran las 6 ni las 7 de la mañana, sino que era la una de la madrugada. Salí al balcón para ver si había sido un sueño aquello de oír simultáneamente todas las alarmas de Chicago, pero no. Montones de personas habían salido al balcón para comprobar lo mismo que yo. Algún que otro despistado andaba con prisas por la calle pensando que debía ser la hora de ir a trabajar, abuelos yendo a comprar el pan y encontrado el establecimiento cerrado. Aquello era un caos. ¿Qué se suponía que tenía que hacer? ¿Ir al trabajo o quedarme en casa y volver a la cama? Decidí encender el televisor para ver si hablaban de aquel extraño fenómeno sucedido, y efectivamente, al poner la cadena de televisión española el presentador de las noticias que cada mañana miraba con mi café delante, ahora hablaba de un hecho paranormal nunca visto. Todas las alarmas de la ciudad se habían adelantado y habían sonado en plena noche. Esto no había pasado solo en Chicago, sino que había sucedido en todo nuestro planeta. El presentador hablaba de mantener la calma y de no salir de casa hasta que nos dieran una señal. Esto alertó a toda la ciudad y las luces de todas las casas permanecieron abiertas. La gente estaba en guardia. De pronto una luz cegadora iluminó todo el territorio, llevándose consigo todos los habitantes de la Tierra menores de 18 años. Aquel era una plan para deshacerse de la raza humana. Cundió el pánico. La gente se saltó las indicaciones dadas por la televisión y todo el mundo empezó a correr por las calles. Un artefacto nunca visto, un ovni según los expertos, había aterrizado en la ciudad. Lo que querían era exterminar a la raza humana para hacerse con nuestro planeta, la Tierra. Lo que no sabían era que la humanidad estaba preparada para eso y más, y que tenían montones de armas y recursos para deshacerse rápidamente de ellos. Lo único que tuvieron que hacer los científicos con más prestigio de los Estados Unidos, fue lanzar un gas tóxico que mataba a los alienes de Marte. En realidad no sabían de donde venían aquellos seres extraños, pero no tenían más tiempo y tenían que intentarlo. Efectivamente, aquellos profesionales no se equivocaron, y fue soltar el gas de las bombonas donde estaba comprimido y los pocos habitantes de Marte que habían venido a conquistar la Tierra se fueron descomponiendo lentamente hasta quedar en cenizas que luego se lanzarían en un vertedero.


CLÀUDIA BOCHACA SABARICH

miércoles, 13 de octubre de 2010

Autobiografia de uno mismo: "Aborrezo profesiones"

Hoy día 14 de octubre celebro mi setenta cumpleaños sentado aquí, en mi viejo sillón, el que me ha acompañado durante casi toda la vida, ¿ qué digo? Toda la vida.
Empecé mi carrera como médico, la continué cómo actor y acabé cantante.
Con solo cinco añitos no tenía miedo a la sangre, es más, no me importaba ver sangrar. Bueno, no era un sicópata ni nada parecido, pero me encantaba todo lo relacionado con la salud. Mi gran familia de animales me permitía aprender, cuando uno se hacía daño, mi padre lo curaba y yo aprendía. Poco a poco, fui aumentando mi deseo, cada día me gustaba más. Me fui informando sobre todo a medida que avanzaba mi instituto. Sí, las ganas disminuyeron al ver el 8’9 de selectividad, pero tenía que poner todo mi empeño. Al cabo de dos años de entrar en el instituto descubrí el teatro, me encantaba. Fui aprendiendo, como en todas las ciencias. Me gustaba, pero la medicina predominaba en mí.
Al final de mi larga estancia en el instituto ingresé en la universidad de Medicina, lo conseguí. Fui progresando, la acabé en tan solo 4 años, nada normal. A los diez años era experto, venía gente de todos los lugares para visitarme, pero mi vida no valía la pena. Encontré a viejos amigos en la televisión y sentí una necesidad. La necesidad de actuar. Les llamé, estaban actuando en series nacionales y una amiga mía llegó a Hollywood. Volví a reprender mi antigua carrera y gracias a amistades llegué a lo más alto. Sabía actuar bastante bien, me gustaba y lo adoraba. Hice junto a una vieja amiga Hamlet de Shakespeare, era una de nuestras obras preferida. Ella vivía en Australia, era soltera y al igual que mi, aborreció su carrera de la cual era experta.
A los 32 años aborrecí el teatro, quería complicarlo y le incluí el canto.
Era actor cantante, y muy bueno, llegué a tener mi propio single, y Disco de Oro.
Al cabo del tiempo, volví a ser médico, no por mí, por la gente. Necesitaban de mi saber.
Todo esto os lo cuento hoy, que ya tengo setenta años y creo que todavía soy útil para el mundo.

AUTOBIOGRAFÍA DE UN PERSONAJE FAMOSO

Me llamo Clàudia Bochaca y nací en Barcelona el 1984. Soy de una familia de clase media. La menor de tres hermanos. Mis padres, Rosalia Sabarich Cino i Juan Bochaca Jordán son los dos médicos del hospital de Sant Joan de Deu. La profesión ya les viene de familia. Sus dos hijos mayores: Manuel, que estaba cursando la carrera de periodista y Juana que quería ser policía, se habían rebelado contra mis padres en su insistencia para seguir la tradición familiar y llegar a ser médicos. Papá y mamá, resignados, tenían la intención y la última esperanza de luchar lo más que pudieran para que yo, su hija pequeña, su última hija cursara la imponente carrera de medicina. Nunca me imaginé que mis padres iban a cuestionar mi futur. ¿ y los principios de libertad e independiente elección de carrera que nos habían enseñado en la escuela, dónde estaban? Mis padres me dijeron que no tenía elección, que si quería que me pagaran mis estudios tenía que ser médico, y que si no ya me podía estar buscando la vida; No querían otro pequeño monstruito rebelde en la familia, eso es lo que me dijeron. No podía imaginar aquello. Sólo tengo una vida para vivir, eso es lo que pensé entonces. La gran oportunidad que tenemos de estar aquí y de tener al alcance cualquier sueño que se nos pase por la cabeza. Tenemos que aprovechar cada uno de los segundos que nos regala la vida y usarlos para hacer aquello que de verdad nos satisface; CARPE DIEM pensé entonces. Empecé a compaginar mis estudios con el trabajo en un bar de tarde. Mis ahorros aumentaron. No hice bachillerato. No podía perder más tiempo, mis padres eran demasiado astutos y se hubieron podido pensar cualquier cosa para que su hija hiciera por fin lo que ellos querían. Fueron largas tardes discutiendo. Días enteros que parecían no terminar nunca. Gritos, peleas...A la fin me fui de casa, a vivir con Melanis, una amiga que venía del Pirineo para hacer el bachillerato a la gran ciudad. Tenía un piso y yo le había propuesto alquilarle una habitación. Me instalé y lo primero que hice fue dirigirme al instituto del teatro. Quería matricularme para este nuevo curso. Entré con el reflejo de ilusión en mi cara. Por fin, por fin estaba a punto de lograr aquello que tanto había deseado. Todas mis ilusiones desaparecieron cuando mi conversación con Blenia, la secretaria empezó. Tenía dieciséis, y para que un menor de edad entrase en la escuela, se necesitaba la autorización de sus padres o tutores legales. De no ser así, tendría que esperar hasta los dieciocho para entrar. Salí de aquel edificio con el pánico dibujado en mi cara. Qué haría ahora? Se había acabado todo, no podía esperar dos años. Si mis padres se enteraran de que no estaba estudiando ni haciendo nada de nada, me pondrían en el bachillerato y luego en medicina, viviera o no viviera en su casa.
Las hojas caían de los árboles cómo gritando que ya era otoñó. Pequeñas lágrimas mojaban mis rojizas mejillas. Fue entonces cuando apareció le luz. Una luz pequeña que mi hizo llegar a los grandes focos del escenario. Un hombre desenfadado, simpático, joven y muy guapo se me cruzó por el camino. Se giró y me preguntó el nombre, dijo que era director de cine y que estaba preparando una serie. Con sólo verme me había visto en el papel protagonista de la serie. Jane, una niña atrevida, con sus puntos de rebeldía y un corazón que no le cabía en el pecho. No hicieron falta castings, el papel era mío. Empezamos a ensayar, grabar… Todo aquel mundo era impresionante, yo no tocaba de pies al suelo, no podía creerme aquello. La serie empezó a emitirse un año después, a tV-3. Se llamaba “Res es imposible” Jorge el joven director de la película y yo nos habíamos enamorado a primera vista, y para cuando las serie empezó emitirse, me mudé a su casa que a partir de ahora también sería mía. Fue entonces cuando mis padres, gracias a la gran pantalla volvieron a tener noticias mías. Me los encontré en el plató después de la grabación de un capítulo nuevo. Me pidieron perdón por no haber dejado cumplir mi sueño desde un buen principio, que volviera, que me querían. Pero ahora era tarde, había podido llegar hasta allí sola y ahora no volvería a casa, ya tenía mi propia vida con Jorge y ellos me habían dejado en la calle en un momento difícil. Mi carrera siguió avanzando y al finalizar la serie, me cogieron para una película que se rodaba en Madrid: “sin fronteras” esto supuso la separación de Jorge y yo durante más de un año, pero no afectó nuestro amor. Jorge tenía un nuevo proyecto para dirigir una serie en Hollywood, y yo era su producto, protagonizaría aquella serie junto a Robert Pattinson. Ahora estoy viviendo en Hollywood, el rodaje de la película está yendo de maravilla pero no puedo contaros más…Esperó que deis una visita al cine cuando se estrene “noches de papel”. No os la podéis perder!

Clàudia Bochaca Sabarich